Sidrería El Ferroviario es uno de los establecimientos históricos más emblemáticos de Oviedo y un referente del Bulevar de la Sidra. Fue inaugurada el 22 de mayo de 1951 por Luis Díaz Fernández, allerano de nacimiento y ovetense de corazón, junto a su esposa Laura, convirtiéndose en la primera sidrería de la calle Gascona. Desde sus inicios, el local se consolidó como punto de encuentro para vecinos, trabajadores del Ferrocarril Vasco Asturiano y clientes de toda la ciudad, siendo testigo de la evolución social y hostelera de Oviedo. El nombre de la sidrería proviene precisamente de este ferrocarril, cuya estación terminal se encontraba en la calle Jovellanos.
El Ferroviario se distinguió desde el primer día por su ambiente acogedor y familiar, permitiendo siempre la música y el canto de los parroquianos. Artistas de la canción asturiana, como el Torero de Pancar, actuaron en el local, contribuyendo a consolidar su prestigio cultural. Con el tiempo, la sidrería se convirtió en un referente no solo para ovetenses, sino también para turistas, quienes hoy consideran la calle Gascona un lugar obligado en la ciudad.
Germen del bulevar sidrero y de la escuela de escaciadores, este chigre antañón se modernizó sin perder esencias, por lo que aún quienes lo frecuentaban hace medio siglo adivinan, tras cromados, cristales, azulejos, maderas nobles, fuente espichera, barril sidrero, expositores, cocina vista y otras actualidades, la disposición y larga historia previas, enmarcada además en fotos donde el blanco y negro transmite la vitalidad y alegría multicolor de las espichas y culinos con que celebrar el día a día.
Hoy, El Ferroviario sigue siendo un lugar de encuentro, celebrando la cultura, la gastronomía y la hospitalidad asturiana. Su historia y su continuidad reflejan cómo un comercio familiar puede evolucionar durante décadas, manteniendo la autenticidad, la tradición y la cercanía que lo han convertido en un símbolo del ocio y la vida social de Oviedo.
El Ferroviario
C. Gascona, 5
985 225 215